
Tramo Cala Pilar -Algaiarens
National Geographic a realizado una publicación sobre el “Camí de Cavalls”
Se puede ver el articulo de National Geographic a través del siguiente enlace:
http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/viajes/actualidad_viajera/7825/cami_cavalls.html
“Camí de Cavalls”:
La isla de Menorca es un destino ideal para realizar una escapada plenamente activa por el “Camí de Cavalls”, sendero que bordea la isla por la costa y que se puede recorrer a pie, y en algunos tramos, en bicicleta o a lomos de un caballo. Este sendero se hizo para comunicar las torres de vigilancia que jalonaban la costa y que alertaban de los ataques piratas.
En la actualidad es un itinerario, distribuido en 20 tramos que comprenden unos 185 kilómetros. El recorrido se puede realizar por tramos o de forma completa, con salida y llegada en Mahón. Se puede hacer tomando dirección norte y recorriendo primero la costa más salvaje para después, a partir de Ciudadela, descubrir las calas y los arenales del sur. En temporada baja es necesario pernoctar en alguna de las agradables poblaciones del interior (Alaior, Ferrerias o Es Mercadal), ya que en la costa la mayoría de alojamientos permanecen cerrados.
ETAPAS DE LA RUTA
Los 20 tramos que comprenden el “Camí de Cavalls” se pueden subdividir en tres grandes etapas, costa este, sur y norte, completamente diferenciadas por sus paisajes. Estos tramos están señalizados, en todo su recorrido, mediante carteles e hitos de madera.

-De Mahón a Favaritx. Distancia: 18,6 kilómetros.
En dos tramos. El inicial discurre por una carretera que se dirige a la costa este, donde se esconde una naturaleza abrumadora. Destaca la torre de defensa de Sa Mesquida, una de las once que construyeron los británicos entre 1798 y 1802 y, junto a ella, la maravillosa cala de Sa Mesquida, de forma ovalada. El sendero pasa junto a casitas encaladas de pescadores y cerca de acantilados. A continuación, penetra en las fincas rústicas del interior, en las que pastan las vacas. Por ello, constantemente hay que ir abriendo y cerrando unas típicas puertas de madera que impiden que se escape el ganado. El tramo que discurre hacia el norte por el Parque Natural de s’Albufera des Grau es el más genuinamente mediterráneo de la isla. De hecho, es el núcleo de la Reserva de la Biosfera (Menorca recibió este título, otorgado por la Unesco, en 1993). Este tramo, uno de los más espléndidos de la isla, avanza por bosques frondosos, lagunas y humedales, calas agrestes, sistemas dunares y campos de cultivo. El paisaje cambia radicalmente al llegar al cabo de Favaritx, en el norte, gobernado por el faro homónimo, de 1922, la única construcción de la zona. Es éste un paraje gris y opaco, desnudo y rocoso, castigado por los vientos.
-De Favaritx a Ciudadela. Distancia: 75,50 kilómetros.
En ocho tramos. Al dejar atrás la urbanización Cala Tirant, se emprende un recorrido a través de una asombrosa sucesión de paisajes y ecosistemas de una fragilidad absoluta. Aquí se alternan las playas idílicas de aguas cristalinas, las terrazas naturales erosionadas por el impacto de las olas y los violentos acantilados azotados por los temporales de tramontana. Hay playas de arena fina, dorada y rojiza, como la de Cavalleria, de origen volcánico como la Cala Pregonda o de cantos rodados como la de Els Alocs. Apenas hay casas por esta zona, y no es muy habitual cruzarse con personas. Por la noche se ven los destellos procedentes del faro de Cavalleria, uno de los más antiguos de Menorca (1857) y el último del archipiélago balear en funcionar con petróleo.
-De Ciudadela a Mahón. Distancia: 91,3 kilómetros.
En diez tramos. El inicial comienza en el cabo de Artrutx, a más de diez kilómetros de Ciudadela, desde donde se puede apreciar la enorme silueta de la isla de Mallorca. El paisaje a lo largo de la costa sur es más uniforme, pero no menos espectacular. El sendero, tremendamente pedregoso, corre pegado a una costa abrupta, formada por acantilados de poca altura y cavidades naturales en las que se escucha el característico gorgoteo del mar. Aquí se localizan algunas de las calas más secretas y paradisíacas de la isla, de arena fina y blanca y aguas turquesas (Es Talaier, Cala en Turqueta, Macarelleta o Macarella), todas ellas protegidas por extensos pinares. Tras pasar por Cala Galdana y la playa de Son Bou, la más extensa de la isla, el camino se interna en los bosques húmedos del interior. Aquí conviene desviarse hacia el poblado talayótico de la Torre d’en Gaumés, uno de los yacimientos arqueológicos más grandes de las Baleares, que fue ocupado, aproximadamente, a partir del 1.600 a.C. El “Camí de Cavalls” desciende por la colina y se dirige, próximo a la costa, hasta Cala en Porter, famosa por la Cova d’en Xoroi, una gruta natural en un acantilado, convertida en una discoteca con unas vistas espectaculares hacia el mar. Desde aquí se puede regresar a Mahón por carretera (a unos 10 kilómetros de distancia) o realizar los últimos cuatro tramos del “Camí de Cavalls”, visitando la espléndida necrópolis de Cales Coves o el poblado de pescadores de Binibeca, proyectado en 1972 y que simula un pueblo de pescadores que nunca existió.
Monte Toro
En el centro de la isla se encuentra Monte Toro, la montaña más alta de Menorca (357 metros), cuya constante presencia sirve de orientación durante todo el viaje alrededor de la isla.
RECOMENDACIONES
Mahón, la primera etapa de esta ruta, está situada a 4,5 km del aeropuerto, a orillas de una profunda bahía y excelente puerto natural. Hay que descender al paseo marítimo y continuar hasta el final del mismo para encontrar las primeras señales de madera que indican el “Camí de Cavalls”.